Cancún. Comida.Ayer jueves comimos en un restaurante "doble" que se llama El asador mexicano y/o La Playa. Está en la calle Acanceh y es un sitio que abrieron hace dos meses más o menos.
El restaurante me gustó: nuevo, espacioso, con colores tenues y decoración mexicana ligera. Te recibe el coche un valet, no hay problemas de estacionamiento.
Las mesas y las sillas son cómodas. Hay en el patio espacio también para comer. Y tienen una palapa con juegos para niños.
Decidimos comer dentro. El aire acondicionado: esencial para mi compañero.
Cuando llegamos, a las dos de la tarde, fuimos los primeros en instalarnos. La atención de los camareros la teníamos con nosotros, un poco agobiantes. Desfilaron tres meseros en cuanto nos acomodamos. Vinieron a preguntar lo mismo los tres y a cada uno le explicamos: "Gracias, señor, ya nos están atendiendo".
La música se escuchaba estridente. Sugerimos bajar el volumen. No podíamos platicar y escucharnos. Bajaron el sonido...
Nos habían recomendado el lugar y teníamos grandes expectativas.
"Tienen dos cartas, la de carne y la de productos del mar…", nos dijeron.
Leí las cartas salivando... Quería comerlo todo.
Finalmente, me decidí por un Caldo tlalpeño y unos Tacos de arrachera.
Mi compañero pidió una Sopa de tortilla y un Lomo de pescado a la Navarra.
La sopa estaba muy salada. El arroz de mi caldo todavía venía con apariencia y sabor de estar ¡congelado! y hecho pelotitas.
Los tacos de arrachera, con residuos de otros alimentos que no venían al caso y que se le habían añadido al poner la carne en la plancha.
Las tortillas se rompían al doblarlas para hacer los tacos.
El pescado de mi compañero no tenía ese sabor exquisito que él esperaba, que conoce…
Se llevaron los platos. La mesa quedó con migajas, huellas de humedad de los vasos y restos de comida esparcida por ahí. Luego no sabes dónde poner los brazos.
Nadie la limpió.
Pedimos un postre: pastel de zanahoria. Parecía comprado en Sam's, definitivamente que no era hecho en casa. Demasiado dulce. Empalagoso. Tanto, que mi compañero me dijo:
"Si me da una crisis hepática, no te preocupes..." (No le pasó nada).
Bebimos:
Yo, una limonada y una botellita con agua.
Él, dos tequilas Herradura reposado, una cerveza y un Strega.
Precio: 680 pesos.
Muy mal gastados.